jueves, 30 de septiembre de 2010

DEBATE: CONTADOR DOPING

Durante el día de hoy, he intentado ponerme 3 veces a escribir un artículo sobre el caso Contador, pero todo quedaba en papel mojado. Prefiero dejar pasar unas horas para asimilar la noticia y poder analizar con más detalle.
Pero, a Contador se le han puesto las cosas muy feas. Tendrá que justificar por qué razón usó un producto como el Clembuterol que ayuda a respirar mejor, quema grasas y aumenta la masa muscular si realmente el problema que padecía era únicamente gástrico.
En caso de ser sancionado por 2 años, se irá al garete la carrera de uno de los ciclistas que está llamado a marcar una época en el ciclismo. En caso de salir de rositas de este asunto y probar su inocencia, su imagen quedará manchada para siempre y se convertirá en ojos de sus detractores en una especie de Lance Armstrong, hombre de la eterna sospecha.
No sería la primera vez que un deportista demuestra que un positivo está relacionado con circunstancias ajenas a la práctica del dopaje. Ahí quedan, por ejemplo, los casos de Gilberto Simoni o David Meca.
Pero, no nos engañemos ni tratemos de vender humo. En estos casos, el porcentaje de probabilidades de salir indemne y demostrar la inocencia es del 1%.
Si no fuera poco el ya de por si terremoto mediático que ha generado la noticia sobre Alberto en la pasada madrugada, nos han servido como desayuno el positivo de Mosquera en la Vuelta.
Se resquebraja el deporte español, unos éxitos que a partir de ahora van a ser mirados si cabe con lupa y cierta desconfianza. El ciclismo español ha entrado en una especie de coma inducido.
En las piernas de Freire y Samu, está la única posibilidad de desquitarse y poder asomar la cabeza por encima del pozo.
Publicado por Andrew
martes, 21 de septiembre de 2010

VALORACIÓN FINAL VUELTA A ESPAÑA 2010

Para finalizar mis aportaciones sobre lo acontecido en la Vuelta 2010, quisiera acabar con una tabla personal de puntuaciones. Os propongo a los que queráis que participéis en la realización de vuestra tabla individual. Mi tabla de puntuación es la siguiente:
0- Unipublic
El suspenso sin paliativos se lo ganaron con decreto hace meses. La Vuelta, que ya de por sí es poco reconocida allende de las fronteras ibéricas, debía dar un golpe de mano para abrirse internacionalmente. Para ello, se sacaron por arte de magia un as bajo la manga para poder ser portada de las revistas de ciclismo más prestigiosas del mundo.
No otorgaron una invitación a la escuadra ganadora de la clasificación por equipos del Tour para aceptar a cambio a conjuntos que ni en sus mejores sueños podrían hacerle la más mínima sombra a los americanos.
Lograron su cometido de ser la comidilla del ciclismo mundial por unos días aunque las noticias que acapararon no hicieron más que acrecentar esa aureola de ridiculez y despropósito que pulula en el ambiente respecto a la Vuelta a España.

Pueden estar realmente agradecidos a los corredores ya que ellos han salvado el pellejo a Guillén y compañía. Si la organización jamás ha estado a la altura de lo que con tanta soltura promueven, los corredores sí que han destacado especialmente ofreciendo dosis de gran ciclismo en algunos momentos de la carrera. Cuando se muestran presos del pánico y conformismo, se llevan palos hasta el carnet de identidad con todas las de la ley. Pero, cuando se comportan de la forma en la que lo han hecho en la Vuelta, son dignos del mayor de los aplausos y reconocimientos.

1- Andy Schleck
El “Pezqueñín” volvió a ser uno de los nombres propios de la carrera. Al igual que el año pasado, por sus “affaires” nocturnos y no tanto por sus magníficas cualidades como escalador. El pasado año tuvo que bajarse tras una tremenda resaca camino de Tarragona. En esta edición, el implacable “Míster 60%” lo expulsó justo al enterarse de la cogorza que enganchó a altas horas de la madrugada junto a su compañero de fatigas, Stuart O’Graddy.

Si no se está lo suficientemente preparado para competir con unas mínimas garantías en una prueba, lo mejor que se puede hacer es no acudir a ella y quedarse tumbado en el sofá de casa.
Aunque esto sólo deja patente el respeto y la importancia que muchos de los mejores corredores del mundo le otorgan a la ronda hispana. Buena temperatura, hoteles acogedores, buen manjar, alcohol a precio barato y posibilidad de convertirse en el rey de la noche. Y es que las carreras también hacen bueno aquel dicho que cada uno recibe lo que siembra. Dese luego, la Vuelta ha recibido de parte de Andy aquello que realmente se merece.

2- Beñat Intxausti
Uno de los nombres más sonados y esperados para esta Vuelta
Se le esperaba como protagonista principal tras aquella ilusionante Vuelta al País Vasco en la que salvó los muebles al Euskaltel y taponó la herida abierta tras el pajarón de Samuel en la primera etapa. Finalmente, acabó transitando con más pena que gloria durante algunos días. Se gana el derecho propio a ocupar un puesto en la lista de los que están, pero no han venido.

3- Denis Menchov
Fue un visto y no visto su regreso a la prueba en la que conquistó un doblete.
Su temporada estaba más que justificada a raíz del meritorio podio en el Tour de Francia. Puede presumir de haber sido el mejor de los humanos en Francia ya que Alberto y Andy parecían estar en otra galaxia.
Su actitud, sin llegar a los niveles del Pezqueñín, tampoco ha sido para tirar cohetes. Quizás lo único destacable radique en la crono que realizó en Peñafiel gracias al empuje del viento a favor.

4- Carlos Sastre
Su Vuelta no puede calificarse como de suspenso, pero esta nota viene a ensalzar otro tipo de cuestiones. Sastre ha sido un ir y venir sin ningún sentido durante el 2010.
Se presentó al Giro con sólo 8 días de competición en las piernas. Se presentó al Tour estando un mes prácticamente sin tocar la bicicleta por culpa de los rasguños sufridos en las caídas en la primera semana de la ronda italiana. Finalmente, optó por completar el Trío participando en la Vuelta, pero desde el comienzo demostró que no podía seguir la rueda de aquellos que se iban a jugar la general.

Que Sastre ya no se encuentra en disposición de pelear con ese trío de jóvenes encabezado por Alberto-Andy-Vincenzo es una obviedad. También es evidente que es imposible que vuelva por sus fueros y a alcanzar un estado de forma como en el Tour 2008. Ahora bien, al abulense por todos los valores de sacrificio y competitividad que representa, sí se le puede exigir estar a la altura de los Scarponi, Basso, Velits, Roche o Mosquera. Primeramente, todo empieza por marcarle un itinerario fijo en Geox, seleccionar un buen calendario y no remar a contracorriente durante el resto del año.

5- Nicolas Roche
A sus 26 años, el irlandés ha dado un salto de calidad a tener cuenta en las grandes vueltas: 7º en la Vuelta y 15º en el Tour.
Habrá que seguir con atención los pasos del hijo de Stephen Roche el próximo año para observar si es capaz de avanzar un escalón más que lo eleve a puestos de mayor honor (Top Five o Top Ten).

6- Joaquim Rodríguez
Escandalosa temporada que ha completado “Purito” en el año de su fichaje por Kathusha. Desde marzo en plena París Niza, está compitiendo con éxito al más alto nivel. Desde entonces, han pasado GP Miguel Indurain, País Vasco, Flecha Valona, el Tour de Francia y ahora, la Vuelta a España.
En esta Vuelta, se lleva a la butxaca una etapa extraordinaria en Peña Cabarga, dos días vestido con la Roja y una medalla de chocolate en forma de cuarto puesto.

El único “pero” que se le puede indicar es su nivel en las cronos. Joaquim ya no es el gregario cazador de etapas de antaño, aquel que solamente valía para correr en España.
El catalán se encuentra a la altura de los mejores del mundo en la montaña como demostró en pleno julio en la subida a Mende. Por eso, una mejoría en la CRI se antoja como fundamental si quiere conservar en la general aquello que con méritos propios logra cuando se empina la carretera. Aún sí, temporada de ensueño, un año para enmarcar. Que tome nota alguno desde Orcoyen.

7- Peter Velits
Del eslovaco, teníamos pocas referencias como hombre de 3 semanas. En mi opinión, me ha dado la sensación de ver un clon del belga Van den Broeck. Buen contrarrelojista, pero que pasa la montaña a la altura de los buenos.
Ha andado escondido durante casi toda la Vuelta, sin apenas hacer ruido. Se cuela en el podio tras aprovechar el traspiés de muchos de sus rivales en la crono de Peñafiel en la que voló a unas velocidades tan respetables como las del mismo viento. Chapeau!

8- Igor Antón
Es uno de los grandes protagonistas de esta Vuelta con sus dos victorias de etapa. Hasta su aparatosa caída en Burgos, era el hombre fuerte de la carrera. Parecía saberse poderoso y favorito aunque después hemos sabido que por dentro suyo circulaba una presión y una ansiedad que le estaba costando asimilar.
Medio pelotón se preguntará a estas alturas qué habría sido de la Vuelta a España de haber seguido Igor Antón en ella. Lo único que se puede hacer es correr un tupido velo y preguntarse de qué será capaz el chico de la eterna sonrisa el próximo año y en años venideros. Se habla de una posible participación en el Giro 2011. Un lugar interesante para calibrar de una vez por todas hasta dónde puede llegar ese potencial que atesora.
¿Corredor sólo apto como local o exportable a Francia e Italia?

9- Ezequiel Mosquera
Colosal. Su segundo puesto del podio tiene mayor mérito si atendemos al detalle de que se trata uno de los jefes de filas con más limitaciones tanto físicas como estructurales.
Sin ayudas de ningún tipo, Ezequiel ha llegado donde otros no han podido gracias a su esfuerzo y a su tesón.
En la Bola del Mundo, sentenció su ansiado podio y se llevó un premio en forma de triunfo etapa. Ahora bien, que no traten de vendernos lo que realmente no fue.

El italiano Nibali no tuvo perdida ni tan siquiera complicada la carrera en ningún momento de la ascensión. El gallego fue valiente, sacó fuerzas de donde no había, se la jugó antes de llegar a la Bola del Mundo en plena Navacerrada y por ello, no se le puede reclamar absolutamente nada. Eso sí, Nibali fue al 80-90% durante la subida, sin cebarse con la rueda de Mosquera, pero controlándolo francamente bien, midiendo milimétricamente las distancias. En el último kilómetro, CaNibali se vació, dio el 100% de sí mismo y alcanzó con suma facilidad a Mosquera. Había ganado su primera Grande; el resto, victoria de etapa incluida, ya era secundario para los intereses del Liquigas.

10- VINCENZO NIBALI
Su tercer puesto en el Giro y su triunfo en la Vuelta han redondeado un 2010 que se resume como espléndido para el de Messina. CaNibali ha dado un salto cualitativo y se ha perfilado como la alternativa, la tercera vía al duelo Andy vs Alberto que se avecina para futuros Tours. Regularidad, fiabilidad y sangre fría son la carta de presentación de un siliciano que reúne una serie de valores que rememoran el afán competitivo que llevó a la azzura a conquistar un tetracampeonato mundial.
Es complicado intentar definir el perfil ciclista de Nibali, pero acertaríamos de lleno si afirmamos que se trata del mejor escalador de entre los contrarrelojistas y del mejor contrarrelojista de entre los escaladores.

Y hasta aquí, punto y final a lo que ha dado de sí la Vuelta a España 2010. Un análisis despreocupado y políticamente incorrecto, pero escrito desde la más absoluta sinceridad. Una carrera que ha dejado apuntes, datos y momentos interesantes, pero cuyo legado en el tiempo será prácticamente nulo. La Vuelta a España 2010 quedará eclipsada por un fenómeno irrepetible de Manacor que en el mes de septiembre de este mismo año se convirtió en Leyenda entrando de lleno en el Salón de la Fama de su deporte al vencer con suma autoridad el US Open. Vamos Rafa!

Cualquier duda, cuestión, sugerencia… podéis poneros en contacto conmigo en andrew.dxt@gmail.com

Publicado por Andrew
viernes, 17 de septiembre de 2010

CONSIDERACIONES PARA UN SÁBADO CRUCIAL

Éste es el perfil de la penúltima etapa, día clave para el devenir de la Vuelta Ciclista a España en su edición de 2010.
Como se vislumbra del gif enlazado, se trata de un día que puede causar estragos en muchos corredores. La fatiga está muy presente en las piernas de los corredores, pero estos tres días de transición, pueden haber quemado las naves de algunos y/o encender la mecha en el interior de otros.

- Tras la crono de Peñafiel, resta claro que Vincenzo Nibali es el gran favorito para adjudicarse la Vuelta a España. Portará el maillot rojo lo que le hará partir con ventaja en la última y decisiva penúltima etapa que nos aguarda este sábado. Su estrategia es firme y definitiva: seguir como un poseso la rueda de Mosquera y mantener a su lado la referencia del checo Roman Kreuziger. Le beneficia una etapa con una fuga consentida en la que toda la batalla se reserve en los 3 kms. de la Bola del Mundo.

- Joaquim Rodríguez ya no es aquel gregario de antaño al que le cortaron sus alas para que no pudiera volar en dirección a Francia. Por méritos propios, se ha convertido en el líder sobre el que girará el proyecto a corto plazo del todopoderoso conjunto Kathusha. Este año, tras el cambio de filas, ha evolucionado de forma estratosférica dando un salto de calidad como escalador y como corredor de vueltas grandes.
Por ello, un ciclista capaz de estar a la altura de los cinco mejores en la montaña de todo un Tour de Francia no puede permitirse deambular por las cronos de la forma que lo hizo en Burdeos o en Peñafiel. Ahora bien, no deja de ser una crítica constructiva hacia un corredor que se ha ganado con creces el reconocimiento del público compitiendo al máximo nivel y con la máxima ambición desde marzo hasta octubre.

- El catalán se encuentra a 3 minutos de la cabeza. En esas circunstancias, poco importa quedar cuarto, quinto u octavo en una Vuelta a España. Si la rabia le carcome y le priva del sueño nocturno, si se siente vacío por dentro por el desarrollo de la CRI, la etapa de este sábado tiene categoría y dureza suficiente para poder quitarse esa espina que lleva clavada en el pecho.
Tratándose de un valiente como él, no es descartable que se la juegue a doble o nada en la subida al puerto de Navacerrada. Hay motivos para creer, y es que en la tercera semana de carrera, Joaquim ha demostrado estar un punto por encima del resto de rivales en los puertos con permiso quizás de Mosquera o Frank Schleck.

- Durante estos dos días, se han agotado los calificativos para definir la proeza de lo logrado en Peñafiel por un ciclista humilde, campechano, de ésos que difícilmente lleguen a acumular portadas de la prensa deportiva de este país. Hablamos del gallego Ezequiel Mosquera. Se encuentra a tan solo 38 segundos de “La Roja”. Querer es poder y, conociendo la valentía y la combatividad que caracteriza a los ciclistas del Xacobeo, no es de extrañar que hagan su particular apuesta hacia esa gloria a la que les catapultaría el hecho de vencer en la Vuelta a España.

- Mosquera, que goza de una posición privilegiada en la general, no acometerá riesgos innecesarios debido a que la avaricia podría romper el saco. Pino y sus secuaces habrían firmado con los ojos cerrados un segundo puesto en la ronda hispana antes de partir dirección Sevilla. Pero, llegados a este punto, sabe mal quedarse con la miel en los labios o con el regusto amargo de no haber intentado ni tan siquiera probar la resistencia y la entereza de un líder que se mostró frágil en Cotobello.
En principio, si Alvaro Pino no nos sorprende con alguna estrategia kamikaze perpetrada desde lejos, sería llegados a las primeras rampas de la Bola del Mundo cuando el equipo se agruparía en torno a su jefe de filas y echaría mano de los Rabuñal, Veloso, Serafín y David García para que realizasen un primer kilómetro infernal, terrorífico, de armas tomar. Desatar el fragor de la batalla en el pelotón, sacar de punto al líder CaNibali y dejar que sean las fuerzas y el esfuerzo del propio Mosquera quienes determinen su verdadero alcance y cometido en la prueba.

- Peter Velits, que se ha salido literalmente en esta Vuelta, y más concretamente, en la crono de ayer, basará la jornada del sábado en una táctica conservadora. Llegar al podio de Madrid es tanto un sueño como un hecho inesperado para un Columbia HTC que parecía venir a España con el único propósito de “entrenar” a Cavendish de cara a la cita de Melbourne.
- Tras la contrarreloj del miércoles, las diferencias han quedado más apretadas de lo esperado. Hay un abanico de ciclistas (Sastre, Tondo, Frank Schleck o Roche) situados a 3-4 minutos del liderato y a 1-2 minutos del tercer cajón del podio.
A Velits, ya se le vio desfallecer camino de Cotobello por lo que no sería nada descabellado pensar que otro pajarón o que la misma fatiga le eliminaran por completo del podio de Madrid si la etapa adquiere tintes de alto voltaje.
Como en el caso de Joaquim, para estos corredores ya da lo mismo hacer sexto que noveno en la general de la ronda española. Sería de agradecer para la carrera en sí y para el propio espectador que alguien intentara poner la cosa patas arriba desde el Alto del León o Navacerrada.

Sea como fuere, esperemos que tras la llegada a ese descubrimiento llamado Bola del Mundo, podamos decir que hemos vivido una jornada no apta para cardíacos, un día para valientes, una etapa de no separar ni un solo instante la mirada de la pantalla del televisor.
No me canso de repetir que la Vuelta no es el Tour ni tan siquiera el Giro d’Italia. Si no hay emoción, si no hay competitividad, si los corredores no dan el do de pecho para hacerla especial, el negocio se resiente y se convierte en una especie de acontecimiento desinteresado para el gran público y deficitario para las arcas de los organizadores.
Último esfuerzo.
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Publicado por Andrew
martes, 14 de septiembre de 2010

PEPE; UN PURITO

El título del artículo hace mención a una de las cuñas más famosas del panorama radiofónico español. Pepe Domingo Castaño, sonido inconfundible del (verdadero y bueno) Carrusel Deportivo y ahora, de Tiempo de Juego.

La etapa de Cotobello deja tras de sí unos primeros kilómetros de infarto, instalando el caos y el pánico en el pelotón de los favoritos. Finalmente, se acabó formando una escapada consentida que no inquietaba en absoluto la cómoda posición de Vincenzo Nibali en la general.
Y allí, se acabó lo que se daba. Se estaba cocinando una etapa a la antigua usanza cargada de tensión, suspense y movimientos en forma de demarrajes hasta que el conformismo, repartido a dosis iguales de pánico y cansancio, hizo acto de presencia.
La emoción radicaba en esperar a que algún jefe de filas empezase a destapar la caja de los truenos y en el pundonor de los chicos de Euskaltel. Pero, la cuestión de los vascos la dejaré aparcada como colofón a este post.

CaNibali demostró durante toda la etapa, y especialmente en la primera incursión de la Vuelta por Cotobello, que está destinado a citas de gran envergadura y que se trata un veterano de 25 años.
Dicho queda ante el engaño al que ha sometido al resto de corredores en la subida al puerto final. Kreuziger ha liderado al grupo del líder con un ritmo no excesivamente duro, pero lo suficientemente constante y/o exigente para que más de uno se lo pensase dos veces antes de arrancar y correr el riesgo de desfallecer en el intento.

La temeridad se había apoderado de Mosquera y Purito que corrieron durante el 90% de la ascensión con el miedo postrado al cuerpo debido a las buenas prestaciones que el de Messina había hecho gala en los Lagos de Enol.
Únicamente destacables fueron los arreones de Frank “big brother” y Danielson que no asustaron en ningún momento al maillot rojo ante la prudente distancia a la que se encontraban en la general. Aunque el luxemburgués, que está yendo de menos a más en carrera, se ha situado cuarto en la clasificación general. A la fiesta, también se unía un Carlos Sastre que era el reflejo de sí mismo en este 2010 en el que ha percibido que ya no está para los trotes de antaño. Un lastimoso quiero y no puedo.

Volviendo a Cotobello, una agradable sorpresa en pleno Cordal de Murias que recordaba a los puertos del Pirineo francés, recordar que “Purito” se ha jugado el todo por el todo y vestir “la Roja” a falta de un kilómetro. El corredor de Kathusha no las tenía todas consigo por el desgaste acumulado de una temporada bastante larga y por ello, ha optado por conservar su segundo puesto y no entrar al trapo hasta el final.
El catalán demarró con todo lo que le quedaba dentro y dejó a descubierto las carencias y la flaqueza de un Nibali que se ha quedado clavado, sin capacidad de respuesta alguna. Mosquera, por su parte, entabló una lucha contra sí mismo para asegurar aún más ese ansiado podio que hará estallar de júbilo a la afición galega.

De cara la crono final de Peñafiel, la situación ha dado un pequeño e inesperado giro al colocarse Purito como líder de la Vuelta a España.
La carrera, sin lugar a dudas, se ha convertido en un duelo a tres bandas entre Joaquim, Nibali y Ezequiel Mosquera, separados por un estrecho margen de 53 segundos. A priori, Mosquera es el corredor que peor lo tiene para llevarse la Vuelta a causa que ni la crono ni la explosiva Bola del Mundo le son favorables. Eso sí, asegura ese podio por el que ha suspirado desde 2007 al tener alejados a más de 3 minutos a contrarrelojistas del nivel de Velits o Danielson. Al gallego, que le quiten lo bailao.

En el cara a cara Purito-Nibali, todo parece estar predestinado para que el italiano destroce, apabulle y se meriende al medallista de bronce en Mendrisio en la crono de 46 kms. Se trata de una CRI muy larga, totalmente llana y que viene como anillo al dedo para los especialistas. Como recordaba en anteriores posts, después de aprender la lección de Burdeos-Pauillac, prefiero ser cauto en la materia. Cuore Matto, Xiky y muchos otros lectores abogan con razón que en este tipo de cronos cuentan más las fuerzas que queden en el depósito del corredor en cuestión que el hecho de ser o no un especialista contra el reloj.
Joaquim Rodríguez llegará cargado de moral a la cita clave de la ronda española, con ese maillot de líder que da más alas que el eslogan de una bebida energética. Y visto lo visto, parece encontrarse más entero que el italiano.

Mientras tanto, Nibali ha salvado una jornada aciaga, su peor día en lo que llevamos de Vuelta. El resto de rivales, que no se ha percatado de la situación, han permitido que el Tiburón de Messina salga vivito y coleando del Tríptico norteño. Después de sufrir en sus carnes el rapapolvo de Monsieur Mazo, 33 segundos se antojan como una distancia salvable para el miércoles. Ahora bien, tras la excelente etapa completada en los Lagos, nada hacia presagiar la pérdida del liderato. Dejarse 37 segundos en apenas 1 kilómetro es un serio aviso ante la que se le puede venir encima. Aunque si se saca de las piernas una crono medianamente aceptable, tendrá media prueba en el bolsillo.
Cuestión de ver el vaso medio lleno o medio vacío.

Por último, quiero finalizar el post con un sentido homenaje a la estructura del Euskaltel Euskadi. Por ese carácter combativo y batallador, de no hincar nunca la rodilla ante las adversidades. La actuación de Juanjo Oroz, Amets Txurruka y Mikel Nieve es digna de alabanzas de este calibre. Desde la habitación del hospital, a Igor Antón se le deben haber caído los lagrimones al ver la etapa que estaban completando sus amigos y compañeros. Y para acabar con noticias positivas y cargadas de optimismo, resulta que la caída de Antón no reviste gravedad alguna. La fractura en el cúbito es fácil de soldar y estará curada en 2 o 3 semanas. (ver aquí)
Es decir, el dolor físico será menor de lo esperado en un principio. Una vez sanado el aspecto físico, será el momento de acudir al rescate en el plano psicológico.

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Publicado por Andrew
sábado, 11 de septiembre de 2010

IGOR ANTÓN, UN K.O. DE DAÑO IRREPARABLE

Los últimos kilómetros de la etapa de Peña Cabarga no han dejado indiferentes a nadie. La emoción, la tensión y el desconcierto se han apoderado de la situación de carrera. En teoría, signo inequívoco de buen ciclismo, de aquel que engancha de verdad al espectador.
Por desgracia, todo se ha debido en su justa medida a la caída sufrida por el que a día de hoy era el corredor más fuerte de la Vuelta a España, Igor Antón.

El infortunio se volvió a apoderar e hizo acto de presencia en la vida de Antón cuando parecía destinado a grandes cotas en su máximo apogeo como corredor.
Una historia que no es nueva para el vizcaíno ya que en sus carnes padeció algo semejante hace cuestión de 2 años. En aquella Vuelta a España del año 2008, un jovencísimo Antón mostró un atrevimiento inusitado intentando plantar cara al mismísimo capo de las grandes vueltas, Alberto Contador.
En la etapa reina de esa edición, poco antes de llegar a la ascensión final al coloso Angliru, Igor tuvo una importante caída y con él, se desvanecieron las ilusiones de todo un equipo y de una marea naranja que percibía en el risueño corredor de Galdakao al sustituto natural de Iban Mayo.

Ahora, otra vez la mala suerte se vuelve a cebar con “Fuji”. En la primera ocasión, necesitó dos años para volver a recuperar la senda del triunfo y la confianza.
Esta vez el golpe es más duro que antaño porque la victoria en esta carrera se encontraba a su alcance. Además, Igor Antón ya no es un chaval por lo que su recuperación y rehabilitación no se puede volver a demorar por espacio de dos años.
En esta excepcional entrevista, Madariaga relataba el calvario y larga travesía que vivió Antón desde aquel fatídico accidente camino del Angliru. Al leerla, se le ponen a uno los pelos como escarpias.

Volviendo a la ruta, una vez Antón ha dicho adiós a la carrera tras impactar de lleno su fino cuerpo en el duro asfalto, la carrera se ha roto, se ha hecho trizas.
En Peña Cabarga, el ritmo natural del pelotón acompasado por la escuadra Liquigas (Nibali era líder virtual en esos instantes) ha ido dejando cadáveres por el camino.
El caníbal, no confundir con el gran Mercx, sino un CaNibali que irradia un verde esperanza como su vestimenta en toda Italia, ha demarrado al abordaje de un pack completo y de uno de sus mayores días de gloria como ciclista: etapa de montaña y maillot de líder en una ronda de 3 semanas.

Las decepciones y los errores, si se asimilan a través del sentido común, aportan un grado de experiencia a la persona a lo largo de su vida.
“Purito” acumuló grandes dosis de ella tras su rutilante arrancada en Pal buscando una exhibición que aumentase aún más la ya de por si admiración que sus amigos y paisanos sienten hacia él. En su caso, la ilusión le acabó jugando una mala pasada, se desfondó y recibió un plus en forma de pérdida de un minuto en la clasificación general.

Pero hoy, Joaquim Rodríguez resurgió de sus cenizas quizás en un día menos propicio para sus características que aquellos muros o cotas que presentaban la ardua primera semana de Vuelta.
La frialdad y la sabiduría adquirida tras el error de Pal le llevaron a arrancar en el momento exacto para dar caza a Vincenzo Nibali e ir directo hacia la búsqueda de esa etapa que le había sido tan esquiva en los primeros ocho días de competición.
Esta vez había sido Nibali quien pagaba con creces su ambición desmesurada y su gula por abarcar cuanto se pusiera por delante.
A pesar de ello, el aficionado a este deporte agradece en demasía este tipo de gestos. Y es que más vale pecar de un carácter ganador e inconformista que de conservador y amarrategui. Todo aquel corredor que arriesga y que se lanza a la aventura, independientemente del resultado obtenido, siempre merece un caluroso aplauso y afecto por parte del público. Por esta razón, el percance de un ciclista con la actitud combativa de Antón va a provocar un daño irreparable.

Mañana nos adentramos en territorio legendario para la ronda española, Lagos de Covadonga. Un puerto que ha sido símbolo de la Vuelta a España, pero muy venido a menos cuando apareció hace cosa de una década una ascensión dura y maravillosa como pocas, que ha cautivado a propios y extraños, el Angliru.
Ezequiel Mosquera se está defendiendo como gato panza arriba en terrenos explosivos que no le son nada favorables. A partir de la jornada dominical, llega su verdadero cometido en esta Vuelta. Alta montaña y puertos sólo aptos para fondistas.
Joaquim batallará contra CaNibali por esos cuatro segundos que le separan de vestir “la Roja” aunque los Lagos son una ascensión nada acorde para las condiciones de uno y otro corredor. Probablemente los Mosquera, Tondo, Frank “big brother” o Uran tengan algo más que decir a partir de ahora tanto en la victoria de etapa como en la general.

La estrategia del actual líder resulta más que evidente. Perder el mínimo tiempo posible en Lagos de Covadonga y Cotobello esperando la larguísima CRI de 46 kms. en Peñafiel. Y es que las prestaciones de Nibali en las contrarrelojes son inmensamente superiores a las de la mayoría de sus contrincantes. Pero, correr echando mano de la calculadora y con la vista puesta en una crono no es sinónimo de exactitud y éxito porque en el ciclismo, a diferencia de las matemáticas, dos y dos no siempre son cuatro. Que se lo pregunten a Alberto y a su vivencia particular en Burdeos-Pauillac.

Aprovechando que hablamos de Alberto, decir que Igor Antón padeció hoy una triste y desagradable caída. El pelotón siguió su curso natural y no hubo ningún parón en carrera. De hecho, los mismos ciclistas han declarado que se fueron enterando del trompazo y de la retirada de Antón por los comentarios de esa marea naranja que abarrotaba la subida final. Ningún reproche ni crítica por lo sucedido hacia Joaquim, Nibali, Tondo, Mosquera, Roche y compañía por parte de prensa, aficionados o los afectados del Euskaltel. Faltaría más.
Esperemos que entre las noticias positivas que arroje la Vuelta 2010 una de ellas sea la erradicación definitiva de la patraña de niñatos.

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Publicado por Andrew
miércoles, 8 de septiembre de 2010

EL LADO OSCURO DE LOS TRÍPTICOS

Se aproximan los momentos de verdadera relevancia en esta Vuelta a España con la disputa durante esta tarde de la etapa con final en Pal (Andorra).
En principio, al tratarse del primer contacto serio con la alta montaña, todo parece indicar que los favoritos se lo tomarán con calma habida cuenta de la que les espera una vez viajen en dirección al norte de la Península. Solamente una especie de pájara de algún pez gordo o un incidente remarcable parecerían ser útiles para animar el cotarro.
El toque sutil y picante de la retransmisión lo dará la presencia de Alberto Contador en el plató de TVE. El triple ganador del Tour tendrá cosas interesantes para contarnos respecto a su cambio de equipo, la más que probable fuga de los mejores corredores de Saxo Bank al equipo de los hermanos Schleck (se repite el patrón de Astana y RadioShack?) o un cambio en su calendario para 2011 como aspectos más destacados.

Tras poner en práctica en 2009 el Tríptico sureño, la Vuelta vuelve a apostar por el mismo mecanismo de concentración de máxima exigencia y dureza, pero esta vez enfocando el objetivo hacia el norte del país. Peña Cabarga (sábado 11), Lagos de Covadonga (domingo 12) y Cotobello (lunes 13) darán buena fe de ello.
Y por si fuera poco, tras una peligrosa jornada de descanso el martes día 14, la ronda hispana enlazará una contrarreloj de 46 kms. que se avecina como decisiva para las aspiraciones de rodadores y escaladores.

En definitiva, echando un vistazo al recorrido montañoso que nos aguarda, uno podría frotarse las manos ante el espectáculo que nos pueden brindar en el asfalto los corredores. Pero, con los datos en la mano y si vamos desgranando el disco duro de nuestra memoria, observaremos que este tri-encadenado de etapas de montaña produce un efecto contrario al esperado. Es decir, causa una especie de pavor y de pánico en el si del pelotón por lo que la dosis de riesgo y de valentía por parte de los favoritos queda minimizada. Es tan fácil como echar un vistazo al Tríptico sureño (Velefique, Sierra Nevada y Pandera) de la pasada Vuelta cuyas tácticas se limitaron al ir a rueda con la consabida vigilancia extrema entre los capos.

Y en el último Tour de Francia, basta con recordar la decepción provocada tras el paso de la carrera por el Tríptico alpino Ax3 Domaines-Bagnères de Luchon-Pau.
Solamente la bendita (o maldita) salida de la cadena de la bici de Andy Schleck en el Port de Balès nos permitió gozar de una situación de carrera digna de la emoción y del prestigio de la Más Grande. Apenas 23 kilómetros de suspense y emociones fuertes en tres jornadas de montaña, tras 571 kilómetros recorridos y coronando 9 “cols” (4 de categoría especial, 3 de primera y 2 de segunda). Un legado pobre e insatisfactorio para el ciclismo y para aquellos seguidores y amantes del deporte de las dos ruedas que bien abarrotaban las cunetas o renunciaban a la siesta para vivir las tardes frente al televisor.

Por ello, es que la humilde opinión de un servidor va más enfocada hacia una mayor apuesta por etapas de media montaña que sean difíciles de controlar por una sola escuadra y que incentiven la formación de escapadas peligrosas.
A su vez, limitar también las etapas de alta montaña. Dos para la segunda semana y otras dos para la tercera, y a ser posible, que transcurran en jornadas no consecutivas.
Regreso a las dos CRI celebrándose la primera de ellas antes de que la carretera pique hacia arriba. De este modo, los “cronners” logran un tiempo precioso y una situación de privilegio en la general mientras que los escaladores se ven obligados a arriesgar y atacar cuando su terreno haga acto de presencia. De este modo, no hay margen a la tradicional especulación de dejar pasar los días y echar mano de la calculadora.

PD: Caso Discoteca Andy Schleck
En primer lugar, queda patente cuál era la intención del “Pezqueñín” con su participación en la Vuelta. Hacer turismo sobre la bici o gozar de ese sol que apenas luce en su Luxemburgo natal podrían situarse como hipótesis iniciales. Expectativas muy respetables, pero que desvirtúan y deslucen el prestigio del segundo mejor corredor del momento. Para venir a la Vuelta con semejante panorama, insisto en que lo mejor que podría hacer es renunciar a ella tal y como hace Alberto. Mejor quedarse en casa antes que arrastrarse de mala manera por las carreteras.
Lo menos importante es el hecho de salir por la noche a tomarse unas copas con un amigo ya que estaba haciendo algo normal en cualquier chaval de su edad. Lo realmente criticable es la desgana y la pasividad mostrada en carrera por un corredor que en julio desprendía puro talento encima de una bicicleta.

Ahora bien, habría que reflexionar acerca de por qué el sargento Rjiis seleccionó a Andy para la lista de la Vuelta a sabiendas de su bajo estado de forma y teniendo como referencia la experiencia de la edición anterior. ¿Habría tomado la misma decisión el danés de expulsar a Schleck si éste continuara bajo sus órdenes el próximo año? A buen seguro que no.
¿Puede dar lecciones de ética Mister 60% con el historial que le acompaña? Tampoco.
Publicado por Andrew
jueves, 2 de septiembre de 2010

UNA VUELTA INADVERTIDA

Desde la emoción en el recuerdo a Laurent Fignon, quisiera tener siempre presente a este bravo corredor durante el resto del post.

Sinceramente, apenas he visto algunos minutos de la Vuelta a España ya que realmente la ronda española cuasi-perdió a un espectador desde el momento en que decidió apartar de la competición al mejor equipo del pasado Tour.
Que Armstrong, Bruyneel y los componentes del RadioShack no sean santos de la devoción de los aficionados españoles es entendible y hasta cierto punto bastante razonable, pero de ahí a ningunearlos como si de un equipucho cualquiera se tratase, hay un trecho.
La Vuelta sigue cavando su propia fosa, la de pasar inadvertida e ignorada allá por donde se posa. Compararla con el Tour sería un craso error porque el Tour es incomparable respecto al resto de pruebas. Ahora bien, en una comparación con el Giro, saldría perdiendo por goleada y dejando tras de si una imagen por los suelos.
Y es que septiembre no es un mes que concuerde con la palabra Vuelta sino con otros acontecimientos de mayor prestigio, de mejor organización (cosa sencilla) e interés como el baloncesto por selecciones y el US Open. Y todo ello en un año en el que la primera semana está resultando más combativa y emocionante de lo que en teoría es habitual...

Vayamos al loro con las presentaciones.
Andy Schleck, el segundo corredor más votado en la encuesta-porra de este blog. Personalmente, ha estado a la altura que me esperaba. Todos eran conscientes en mayor o menor medida que el pico de forma que consiguió en el Tour era imposible de arrastrar hasta septiembre aunque, con su presumible talento y calidad, el papelón que lleva realizando en la Vuelta los dos últimos años es de traca. Para eso, mejor sería que hiciera como Alberto. Si no está preparado para ser lo suficientemente competitivo, mejor quedarse en casa o andar de paseo o de Critérium en Critérium que viene a resultar algo parecido. Así no, Pezqueñín.

Su hermano Frank Schleck, tras el incidente del pavés en la ronda francesa, llega con la responsabilidad de acometer el liderazgo de la escuadra Saxo Bank. Hasta el momento ha mantenido el tipo, pero una vez llegue la alta montaña y la acumulación de puertos, su corta preparación puede hacerle mella.

En los últimos años, Carlos Sastre ha destacado más por sus jugosas declaraciones para la prensa que por sus logros deportivos. En la general, lleva más de 2 minutos de diferencia respecto al líder cuando la carretera todavía no ha picado hacia arriba de manera considerable. El abulense se ha convertido en un quiero y no puedo, en un ciclista que busca recuperar las sensaciones de antaño, pero al que el tiempo se está encargando de señalarle la puerta de salida y de que es la ocasión de abrir paso a los jóvenes. Una lástima observar como se consume por dentro, poco a poco, un corredor ejemplar como pocos. Tenía un talento limitado, incluso inferior al de muchos otros corredores, pero su fortaleza mental y el hecho de conocerse a sí mismo como pocos, le llevaron a triunfar en las grandes rondas por etapas alcanzando el cenit en aquella majestuosa ascensión a Alpe d’Huez en 2008.

Igor Antón ha demostrado ser el jefe de filas más en forma aunque, en una carrera de tres semanas, las sensaciones de la primera semana cuentan poco. La carrera se tendrá que dilucidar a mediados de la segunda semana.
Antón, eterna promesa enrolada al conjunto Euskaltel, jamás ha hecho buenos los pronósticos que le auguraban un magnífico futuro en las grandes vueltas por etapas mientras que ya ha probado en sus carnes que el Tour es una carrera que se le atraganta en exceso. Es su momento para explotar, ahora o nunca.
Beñat Intxausti ha sido mi decepción personal de lo que llevamos de Vuelta. Tras su fenomenal actuación en País Vasco, esperaba verlo en posiciones de podio o cercanas a tal objetivo. El próximo año abandona una estructura de cantera como Euskaltel para fichar por visionario's Team. En fin, él sabrá.

El ruso Denis Menchov ya ha cumplido con creces este año tras el podio que alcanzó en el Tour de Francia. En principio, si nos dejáramos llevar por los principios de la lógica, debería ser el principal favorito a ganar el primer maillot rojo de la carrera. Pero, por suerte o por desgracia, el ciclismo no se rige por la mera lógica. Y es que Menchov nunca ha podido alardear de completar dos grandes vueltas con éxito.
Ezequiel Mosquera, fiel a su estilo tímido, sin hacer mucho ruido, ocupa una posición cómoda en el pelotón y en la general hasta que haga acto de presencia ese terreno en el que se mueve como pez en el agua. Alta montaña, encadenamiento de puertos y frío es la fórmula mágica para un ciclista que querrá resarcirse del infortunio sufrido en 2009 y alcanzar de una vez por todas el podio en la ronda hispana.

Joaquim “Purito” se encuentra en la carrera para la que realmente sí valía.
Una victoria en el Col de Mende delante del mismísimo Contador y quedar encuadrado dentro del Top Ten del Tour, son logros apenas resaltables. Pura ironía.
Será complicado que Joaquim pueda hacer algo de provecho en la general de esta Vuelta ya que llega con el motor bastante gastado. Su objetivo, en principio, se centrará en conseguir alguna victoria de etapa. Como aficionado, es una delicia observar que todavía quedan corredores como Purito que compiten al más alto nivel desde marzo (París Niza) hasta el mes de septiembre-octubre (Vuelta y Mundial)

Por último, el italiano Vincenzo Nibali que tras colarse en el podio del Giro, aterriza en tierras españolas con los deberes hechos.
Tras el escándalo de Pellizotti, tuvo que acudir deprisa y corriendo a la llamada de Liquigas para solventar la papeleta de escudero de Basso en el Giro d’Italia. Debido a esta decisión, perdimos la oportunidad de comprobar la existencia de una tercera vía al duelo Alberto vs Andy que hubiera dado muchísimo juego al Tour.
No sabemos a ciencia cierta cuál será la actitud y ambición de CaNibali, pero tras observarle en la Vuelta a Burgos y en la tercera etapa de esta Vuelta, todo indica que tiene entre ceja y ceja alcanzar un buen nivel en el transcurso de la Vuelta. Después, la carrera se encargará de dictar sentencia.

Posteriormente, aparece un ramillete de actores secundarios entre los cuales saldrá alguna/s sorpresa/s: Van Garderen tuvo una actuación meritoria en Dauphine, Xavier Tondo estuvo a un nivel más que notable en el Giro hasta que una enfermedad le carcomió las esperanzas depositadas en Italia, para “Rigo” Uran llega el momento de empezar a dejar destellos de su calidad, Arroyo deberá confirmar si su segundo puesto en el Giro fue flor de un día o un punto de inflexión en su carrera deportiva, etc.
Publicado por Andrew