miércoles, 20 de julio de 2011

LAS OPCIONES DE LOS FAVORITOS ANTES DE PARÍS

CADEL EVANS
A simple vista, es el corredor que dispone de más opciones para ganar el Tour 2011.
Con mantener a raya a Contador, le basta para colocarse de amarillo en París. Incluso podría permitirse el lujo de perder un par de minutos con los hermanos Schleck que sería fácilmente recuperable por el australiano en la contrarreloj.

Alberto abrió la tralla, pero el gran beneficiado de Gap fue Cadel que está a las puertas de obtener su ansiado Tour, aquél que se le resistió tanto en 2007 como en 2008. Se siente cómodo en situaciones similares a las de Pirineos, corriendo a tirones.
Quien quiera desbancarlo de su condición de máximo favorito deberá imponer un ritmo asfixiante y constante que le acabe sacando de punto. Galibier es un puerto largo y tendido, ideal para subir a rueda, la crítica habitual que siempre se le echa en cara al ex campeón del mundo. Alpe d’Huez tampoco es un puerto para generar grandes distancias a no ser que se ataque a pie de puerto en los dos primeros kilómetros. Por lo tanto, en ausencia de una de sus habituales pájaras, sus rivales parecen condenados a buscar la épica con una arrancada desde lejos a la antigua usanza.

ALBERTO CONTADOR
El problema será calibrar el verdadero estado de forma de Alberto en una etapa de alta montaña de las de verdad y no en unos puertos de media montaña. Las sensaciones en Gap y Pinerolo han sido bastante buenas, pero en cambio, dejó muchas dudas en Plateau de Beille y Luz Ardiden.
Moralmente, llega más fuerte que nadie a los Alpes. Ha recobrado sensaciones, siente que está yendo de menos a más y con capacidad para provocar daño y miedo entre sus rivales.

Tiene a tiro tanto a Frank como Andy para echarles mano en la CRI. Con el recuerdo de Pauillac a la vuelta de la esquina, recortar algunos segundos más de ventaja no le vendría nada mal.
Su quebradero de cabeza se denomina Cadel Evans. Para llegar con tranquilidad a Grenoble, es indispensable recortar 3 minutos al aussie entre jueves y viernes. Tarea imposible para la mayoría de corredores, pero tratándose de un ciclista del nivel de Alberto, siempre hay que contar con él y no darlo nunca por muerto. Muy difícil, pero no imposible.
Y sino que le pregunten a los hermanos Schleck.

ANDY y FRANK SCHLECK
Por su rendimiento en las cronos, Andy se trata del hombre fuerte de Leopard Trek mientras que Frank debería ser el sacrificado.
Son los grandes damnificados de estas dos jornadas que se presumían como de transición, pero que para los chicos de Kim Andersen se han convertido en una odisea.
Son los que se encuentran en peor posición en la guerra por el jaune. Tienen que recuperar tiempo con respecto a Evans y a Alberto. No pueden seguir jugando al despiste y al escondite como hasta ahora.

Hay que coger el toro por los cuernos y abrir la veda desde el comienzo de las etapas con ataques desde lejos de la línea de llegada. O esto o fracasar estrepitosamente tras preparar durante un año entero este mes de julio sin apenas mostrarse competitivos en otras pruebas. Llegan con desgaste cero al Tour, sin sufrir caídas ni percances, por ello, no hay excusas que valgan.

OUTSIDERS
Dentro de este grupo, entrarían Thomas Voeckler, Samuel Sánchez, Ivan Basso y Damiano Cunego.
Voeckler suficiente ha hecho con llegar de líder a cuatro días del final. No se le puede recriminar absolutamente nada sino asentir su actuación con un soberano aplauso. La pérdida de tiempo en dos etapas que inesperadamente han sido a cara de perro le condenan a perder el amarillo en los Alpes.

Aguantar el Galibier sería muy meritorio para un correoso y bregador corredor que está empezando a notar la fatiga de meterse en la pelea de la general con gallos más experimentados en estos lares. Y conquistar un podio en París o partir de amarillo en la última crono sería como para darse con un canto en los dientes. El lado positivo para Voeckler en Gap y Pinerolo radica en el hecho que fue quien mejor salvó los muebles tras la ascensión de Manse y que, con un cúmulo de despropósitos en la bajada de Pinerolo, tan solo se ha dejado la pírrica cifra de 27 segundos.

Los hermanos Contador-Sánchez parecen haberse constituido en alianza para plantar cara a los hermanos Schleck. Las opciones del podio para Samu son mínimas, habida cuenta que la lógica dicta que Alberto y Evans parten con ventaja con respecto al asturiano. Sus bazas parten de la lucha con los luxemburgueses que tampoco parecen andar con mucha superioridad con respecto a “Samu” cuando la carretera pica hacia arriba. Si aguanta con los mejores, su nivel en la crono se presume a priori superior al de los Schleck.

En cuanto a Cunego y Basso, su objetivo será competir por conservar un buen puesto en la general y buscar un triunfo parcial que justifique de por sí toda una temporada.

Hay partido y terreno más que viable para plantar batalla. La organización pone el recorrido, pero la dureza corre a cargo de los ciclistas.
Publicado por Andrew

SI NO TE HUBIERAS IDO…

Te extraño más que nunca y no sé qué hacer. Despierto y te recuerdo al amanecer. Me espera otro día por vivir sin ti. El espejo no miente, me veo tan diferente, me haces faltas TÚ... No es de extrañar que el mismo Tour, esta legendaria carrera, cantara con resignación esta letra de Maná/Solís en honor a Alberto Contador.

Tras más de dos semanas de Tour, por fin, los corredores decidieron dar un homenaje a la ronda gala y brindarnos la que, sin duda, ha sido la mejor etapa de lo que llevamos de Tour.
Los titulares de mañana serán acaparados por la ascensión a Manse, pero quien haya presenciado como un servidor la etapa desde su inicio podrá congratularse por la lucha cuerpo a cuerpo por alcanzar la fuga buena del día que ha durado más de media etapa.
No nos dejemos cegar por la pasión. Hemos gozado de una jornada fantástica en el día menos pensado, pero todo esto no compensa a la sazón el desvarío vivido durante el paso por los Pirineos.

Y para postre, el plato más goloso de cuantos nos pudieran servir, Alberto Contador. Regresó el patrón de la carrera, aquél que estaba llamado a romper de una tacada el Tour de la vigilancia extrema. Su primer intento sorprendió a propios y extraños. Los Schleck llegaron con una facilidad inaudita a la rueda del español tirando del trabajo de un rodador como Fabian Cancellara.
En cuanto mis ojos observaron tal situación, saltaron todas las alarmas y me empezaba a dar cuenta de hasta qué punto Alberto ha llegado justo de fuerzas a este Tour. Pero, con un corazón y un espíritu guerrillero que no le cabía en el pecho, el madrileño sentó cátedra y no dio jamás su brazo a torcer. No pidió un solo relevo, no lanzó una sola mirada al retrovisor y llevó hasta sus últimas consecuencias su apuesta valiente, pero de riesgo elevadísimo.

Contador no anda fino en el Tour, o mejor dicho, no va con la soltura característica que le acompaña. Un detalle fue ver cómo apretó los dientes durante toda la subida, buscando inhalar oxígeno de donde no lo había. Su expresión no era propia del frío o de la lluvia, habida cuenta que está acostumbrado a exhibirse en París Niza o País Vasco con unas condiciones climatológicas mucho más adversas que las de hoy. Cuando Alberto está y se siente fuerte, su rostro es totalmente inexpresivo, su respiración acompasada y difícilmente se puede distinguir una sola mueca buscando la más mínima bocanada de aire.

Pero, este deporte fue escrito por los valientes, por los inconformistas. Esa mentalidad ganadora en forma de tozudez permitió que dejara fuera de combate progresivamente a Ivan Basso, a Thomas Voeckler, a Frank Schleck y propició la fulgurante aparición de Monsieur Mazon a lomos de Andy Schleck. Muchos se sorprenderán de que Alberto haya podido batir con semejante facilidad al pequeño de los hermanos en una ascensión de segunda categoría. Pero, no ha hecho nada más que repetir la jugada maestra del pasado año en el Col de Mende aunque bien es cierto que en un puerto mucho más exigente como Mende no hubo las diferencias que se contemplaron en Manse. En estas subidas tan explosivas, Alberto parece tenerle cogida la medida a Andy, un Andy que se ha hundido misteriosamente en los kilómetros finales de la subida y en la peligrosa bajada de Manse.
Y es que, por un momento, se le debió aparecer ese miedo que siente la presa cuando se presume acorralada por su cazador. La moral de Schleck con respecto a Contador, como el Tour siga por estos cauces, puede llegar a cotas similares a la de Jan Ullrich con Lance Armstrong. Durante esta noche, más de uno en Leopard Trek se tirará de los pelos por no haber dejado fuera de combate al español en Pirineos. Perdonarle la vida a un corredor de este nivel, se acaba pagando muy caro.

Cadel Evans se ha sentido como pez en el agua, una metáfora que encaja a la perfección tras la lluviosa jornada que han padecido los ciclistas. No se pueden sacar conclusiones apresuradas del nivel del aussie en esta etapa (ni tampoco de Alberto).
Ha corrido a rueda, dejando el desgaste de la selección definitiva al pinteño y aprovechando un terreno que se agarra perfectamente a sus condiciones como si de un perfil de etapa de su idílica Tirreno Adriático se tratase.
Las etapas del jueves y del viernes son especialmente peligrosas sobre todo Alpe d’Huez donde podrá revivir viejos fantasmas del pasado. El campeón del mundo en Mendrisio siempre nos tiene acostumbrados a desfallecer en algún puerto de gran envergadura. Veremos hasta qué punto se cumplirá el dicho o si es capaz en plena madurez de romper su maleficio. Por el momento, tiene el amarillo a tiro siempre esperando la larga crono de Grenoble. Su estrategia es tan simple como melancólica y musical: resistiré para seguir viviendo.

Contador ha dado un giro inesperado a su futuro en este Tour 2011. Ha hecho lo realmente complicado: sacar un rédito de 1 minuto con Andy en un puerto secundario. Con limar algunos segundos más de ventaja con los Schleck’s brothers, le podría ser suficiente para superarlos en Grenoble al igual que debería suceder con Samu, Basso o el mismo Voeckler. La piedra de su zapato tiene desde esta tarde nombre y apellidos: CADEL EVANS.

Los grandes damnificados son Frank y Andy que han recibido una jarra de agua fría en su intento por conquistar el amarillo en París. No tengo la menor duda que, a partir de ahora, veremos a los hermanos en su máximo esplendor y pasando a asumir ese rol de protagonistas del cual han huido durante dos semanas.
Y es que tanto Andy como Frank parecen empeñados en comportarse como una especie de Mardy Fish, un tenista que sólo sabe dar lo mejor de sí mismo y de exprimirse cuando juega por debajo en el marcador, cuando la presión desaparece de sus carnes.

Otra vez pueden volver a darse con un canto en los dientes y repetir los mismos errores de antaño. De hecho, su mejor etapa en dupla se remonta en Le Grand Bornand en 2009 con un Tour sentenciado para Alberto y la más que probable posibilidad de un triplete de Astana en el podio final con Kloden y Lance Armstrong.
Otro ejemplo es la increíble subida que se marcó Andy en el Tourmalet, tras la desgracia de Port de Balès y medio Tour lanzado a la basura, rompiendo la carrera desde el inicio del puerto y llevando a Contador a un esfuerzo casi inhumano que incluso le pasaría factura en la crono final de Annecy.

La psicología deportiva es un campo todavía en expansión y al que se le suele prestar menos atención de la que merece. Solamente desde esta perspectiva se puede entender que alguien con menos piernas, menos talento y menos acostumbrado a estos lares como Voeckler fuera de entre los de la general quien salvara el pellejo y un día tan complejo con mayor honra. A falta de otras muchas cosas, es innegable que Voeckler le está echando una actitud grandiosa a la operación defensa del maillor jaune. No es una cuña publicitaria; realmente el amarillo da alas.
Publicado por Andrew
martes, 19 de julio de 2011

CLAVES CAMINO A LOS ALPES

El paso de los Pirineos no hace más que reafirmar que el Tour, aún siendo la carrera ciclista más importante y con mayor proyección, no es la que más espectáculo ciclista proporciona.
Al final como decía un antiguo usuario de este blog, para vislumbrar valentía y ciclismo del bueno, hay que echar la vista a otros países como Italia (il Giro) o las Clásicas de Primavera en los Países Bajos.

La pregunta que vuela por los corrillos en los últimos días, la pregunta del millón, es qué diablos está sucediendo.
Podemos encontrar factores, todos ellos muy válidos, como el pinganillo, la máxima igualdad entre corredores que enfocan todo el año al mes de julio, la poca decisión de los corredores, el nulo atrevimiento de los directores, las caídas o el miedo escénico como diría Jorge Valdano.
Pero, esta situación de carrera no se entendería de no ser por la ausencia de un capo. El Tour de Francia es una competición acostumbrada a figuras sobre las que giraba toda la carrera. En las últimas dos décadas, encontramos el mejor ejemplo posible con Miguel Indurain y Lance Armstrong. En los últimos años, no solo el Tour sino toda gran vuelta en la que participaba un saltarín de Pinto, se hallaba de inicio bajo un patrón definitivo llamado Alberto Contador.
Ya sea por las caídas, por un estado de forma no muy boyante o por el desgaste del Giro, Contador se ha convertido en un espectador de lujo de la Grande Boucle. Y nadie ha sido capaz de pegar un puñetazo encima de la mesa y decir que este Tour es mío. Ni tan siquiera el archifavorito y principal rival de Alberto estos años en Francia, Andy Schleck.
Por tanto, nos estamos moviendo en el terreno de los “Tours de transición” como los de 2006, 2007 y 2008. Esos Tours que tienen lugar en el período comprendido entre la retirada de un dominador de la carrera y el surgimiento de otro.

Los Schleck han desaprovechado las jornadas pirenaicas ya que apenas Frank ha sido capaz de recortar 33 segundos a Cadel Evans y Andy, dos miserables segundos.
Los hermanos tienen bien enfocada de la carrera… o no. Todo depende desde el prisma en el cual se contemple la realidad. El sentido común invita a pensar que cuando quieran endurecer un puerto atacando desde abajo ni los Voeckler ni Evans de turno tienen piernas suficientes como para plantarles cara. Aunque a Frank, se le vio bastante limitado en Plateau de Beille. Y Andy si no ha hecho grandes alardes de potencia quizás no sea tanto por precaución sino por andar igual de justito que el resto.
Otra cuestión a destacar es el equipo Leopard Trek que no es tan potente como nos lo pintan. Cancellara, a pesar de su calidad de sobrado rodador, no está teniendo el golpe de pedal de anteriores Tours. Gerdemann y Monfort no están respondiendo en la montaña al nivel que seguro que Kim Andersen esperaba. Voigt ya cercano a los 40 tiene mucho pundonor y la ilusión de un amateur, pero es imposible que pueda sacar de punto a ningún Top Ten.
Por no hablar de cómo pretende Leopard Trek endurecer una etapa reina poniendo a Stuart O'Graddy tirando del pelotón. Si quieren poner patas arriba el Tour, la única opción será sacrificar a uno de los Schleck.

Ahora bien, los días pasan y Evans sigue vivito y coleando mientras que Voeckler sigue subiendo el orgullo patrio a cotas de la época del mejor Virenque.
Tras unos Pirineos para bostezar, dudo mucho que Gap y Pinerolo provoquen grandes diferencias entre los primeros de la general. Eso si es que alguno de ellos decide realizar algún movimiento, algo que también resulta altamente improbable.
Entonces, antes de la larga crono de Grenoble, la carrera se tendrá que dilucidar en dos frentes: Galibier y Alpe d’Huez.
Tengo la impresión que en una de esas dos jornadas habrá algún ciclista que imprima tralla a la carrera y ésta se rompa definitivamente. Andy y Frank llevan todo el año preparando a conciencia esta carrera y son ellos quienes deben mover la carrera. El aussie es capaz de comerles hasta 2 minutos en una CRI si se tercia.

Galibier es un puerto largo y tendido, pero se ascenderá por su cara “amable”, por lo que si Mounsier Mazo no hace acto presencia, uno puede defenderse como gato panza arriba subiendo a rueda de su rival.
Y sobre Alpe d’Huez, ahí está el recuerdo de Carlos Sastre en 2008. Para provocar grandes diferencias en la meta, hay que arrancar en los dos primeros kilómetros de puerto. Posteriormente, el puerto tiene rampas más asimilables y algún descanso que, con las fuerzas tan justas, difícilmente generarán diferencias considerables. Visto lo visto, la única solución que les queda a Andy y a Frank es mover la carrera con un ataque desde lejos.

Tengo la sensación que los luxemburgueses están esperando con los brazos cruzados una arrancada bestial de Alberto. Con la renta que tienen respecto al pinteño, no les importaría mantenerse a su rueda o incluso perder un poco de tienpo para que éste les lleve en volandas a clavar una buena minutada al francés y al australiano, o lo que es lo mismo, a la victoria final.
Alberto, siempre que sus escasas fuerzas lo permitan, deberá resolver este dilema. Atacar con el consabido riesgo de entregar la carrera en bandeja a los hermanos o seguir corriendo para hacer sexto en la general. Con su palmarés y tras una temporada más que justificada con el triunfo en el Giro, debería ser valiente y sacarse un as bajo la manga desde muy lejos. Para un corredor de su nivel, es indiferente un sexto o un décimo puesto en una general. Si Monsieur Mazo no le castiga con un golpe infernal, quiero pensar que será consecuente con su idea de entender el ciclismo como un deporte de valientes.

Dejo para el final a Tomas Voeckler que merece un párrafo aparte. Se especula sobre si el francés tiene opciones de ganar el Tour tras haber pasado realmente bien Pirineos. Creo que él lo ha dejado bien claro al afirmar que sus opciones de ganar el Tour son 0.
Voeckler es imposible que gane el Tour, solamente los demás se lo pueden poner al alcance con la estupidez de vigilarse en exceso como pistards o arrancar/parar. Corriendo así, Voeckler se sintió como pez en el agua en Plateau de Beille e incluso se permitía el lujo de pavonearse delante de la cámara.
Voeckler no es Pereiro. Ni sube como él ni se comporta en la crono como el gallego, pero que vayan algunos con cuidado porque los excesos de confianza se pagan muy caros.
Sin hacer ruido y como quien no quiere la cosa, ahí tienen al corredor del Europcar llegando a la semana decisiva portando el jaune. El anecdotario ciclista está lleno de sorpresas, pero de producirse se convertiría en uno de los mayores milagros de la Historia del Tour.
Publicado por Andrew
jueves, 14 de julio de 2011

NOTAS SOBRE LUZ ARDIDEN

- Alberto no está para ganar el Tour. Otros lo han preparado más a conciencia y llegan con el descanso y la preparación adecuada para ganarlo. El desgaste del Giro pasa factura.
- Remontar en la montaña más de dos minutos a los Schleck brothers se antoja misión imposible.
- Cuando uno no va convencido a una carrera, pasan cosas inexplicables y que no sucedían en tiempos pasados: caídas, pinchazos, mala colocación...
- Pase lo que pase, un Giro espectacular justifica de por sí una temporada magnífica.

- Samuel ha mostrado hoy su cara de las mejores ocasiones. Valiente en la bajada de Tourmalet, sacrificándose durante toda la subida a Luz Ardiden y aprendiendo del error garrafal de Morzine.
- Los Schleck se están obsesionando en exceso con Contador. No pueden fiarse de Basso o Evans que siempre pueden darles un susto. Aunque Evans siempre tiene algún pajarón enorme en cada gran vuelta en la que participa.
- Voeckler y Pierre Rolland han completado un etapón. Con su estilo chulesco, burlón, sacando la lengua, pero siempre luchador y con ganas de reivindicarse ante sus paisanos. Así es Voeckler tanto para lo bueno como para lo malo.

- Esto tan sólo acaba de comenzar. El sábado en Plateau de Beille y sobre todo los Alpes que nos aguardan son un verdadero martirio. Quien se haya encontrado bien este día, no puede echar las campanas al vuelo. Quien haya hecho una mala etapa, ya puede ir haciéndose una idea del sufrimiento que queda de cara a París.
- El mantenimiento de Voeckler y el Piccolo Principe en la general parece testimonial. De hecho, de suceder lo contrario, estaríamos hablando de una sorpresa con mayúsculas.
La general de los "gallos" quedaría así:

1- Frank Schleck, líder.
2- Evans a 17"
3- Andy a 28"
4- Basso a 1:27
5- Alberto a 2:11
6- Samuel a 2:22


Publicado por Andrew
domingo, 3 de julio de 2011

HAY PARTIDO

23 segundos entraba dentro de los mejores pronósticos. Una distancia meritoria teniendo en cuenta la presencia del monstruo Cancellara en las filas de los Schleck.
Otra cuestión es que el equipo del 3 veces ganador del Tour salga en primera posición sin posibilidad de tener referencias a diferencia de lo que sí ha pasado con el resto de equipos. En fin, cosas del Tour...
Con estas dos etapas, se han abierto diferencias abismales que muy pocos podían augurar.
Contador se encuentra ante la situación más complicada que jamás ha vivido en el Tour. Ni el Tour 2009 con el duo Bruyneel-Lance fue una adversidad tan grande como la de estas dos jornadas iniciales.
En definitiva, al máximo favorito tan solo le queda la opción de recurrir a la ofensiva y de poner toda la carne en el asador. Un minuto y 37 segundos se antoja una distancia importante viendo la igualdad que hubo entre Alberto y Andy del pasado año. Quizás haya llegado el momento de los valientes y dejemos de ver etapas de montaña en las que el aburrimiento, la monotonía y la resignación eran elementos predominantes. Sin perjuicio de los percances que seguiremos presenciando a lo largo de esta primera semana. Esto no deja de ser una carrera de fondo a la que hay que llegar al último día en mejores condiciones que el primero.
Justo cuando acabó el Giro d'Italia, leí una entrevista que le realizaron a Claudio Chiapucci. El italiano dejó algunas perlas dignas de señalar.
"No me gusta el ciclismo que se corre ahora y no me gusta el pinganillo, que tiene la culpa de que no haya espectáculo. Lo mata la radio, que crea ciclistas que son máquinas que obedecen órdenes y nada más. Falta carácter."
"El que va segundo corre para acabar segundo; el que va tercero, para acabar tercero; el que va cuarto, para acabar cuarto… Parece que no creen que puedan ganar. Tienen miedo. No sé de qué, pero lo tienen".

Que tomen nota algunos y ojalá aparezca algún valiente en forma de Diablo durante este Tour.
Para leer la entrevista completa, haz clic aquí.

Publicado por Andrew
miércoles, 22 de junio de 2011

¿HAY ALGUIEN AHÍ? TOUR DE FRANCIA 2011

Después de un largo parón por diverso motivos, vuelvo a encontrar un hueco para escribir, comunicarme con vosotros y mostrar mis impresiones de cara al Tour de Francia.
Alberto Contador es el gran favorito. Y así de claro, tajante y sin tapujos.
Cierto es que Contador no ha preparado el Tour a conciencia a diferencia de años anteriores. Además, doblar Giro y Tour, por regla general, suele ser fatal para los intereses de los corredores de la general. La Historia dicta que el doblete está sólo al alcance de unos pocos privilegiados como Indurain, pero si existe alguien hoy en día capaz de emular ese tipo de hitos, es sin duda, Alberto Contador.

Correrá sin presión, habiendo cumplido con creces con la maglia rosa. Se abre una nueva carrera en la que Saxo Bank poco querrá saber del meollo de la primera semana. El madrileño afinará su puesta a punto intentando coger el golpe de pedal en la primera semana. Tras la paliza de la ronda italiana, la estrategia consistirá en dejarse ver poco los primeros 10 días e ir de menos a más. Una táctica calcada a la de Pantani-Martinelli en el Tour de 1998.

Del Giro, poco se puede añadir. Una tiranía del pinteño, que a poco que se ponga una carrera entre ceja y ceja, es capaz de vapulear a todo aquel que se le ponga por delante.
Pero, en Italia, observé a un corredor diferente. Tras el Etna, podría haberse dedicado a administrar su ventaja y gastar lo justo pensando en el Tour. Pero, no sé si será el susto de muerte que llevo con Andy en Pauillac o las acusaciones que se han vertido contra él por el tema Clembuterol, pero Contador tenía una mirada desafiante y unas ganas de reivindicarse en cada etapa que me recordaron al ciclista que tuvo la afrenta de plantar cara él solito al Invictus Armstrong y a la tropa de Bruyneel en el Tour 2009.

Andy Schleck sigue siendo el eterno aspirante a destronar a Contador en París. Normalmente, se le suele ver poco al “Pezqueñín” de los Schleck durante el año y esta vez no ha sido la excepción. Pero, como cada año, llegará en un estado de forma envidiable y preparado para disputar el amarillo.

Respecto al resto de aspirantes, se abre un ramillete con diversos corredores. Desde un Samuel Sánchez que nos sorprendió gratamente con su cuarto puesto del año pasado, pasando por los curtidos veteranos Evans y Basso o corredores llamados a dar un salto de calidad y un puñetazo encima de la mesa como Gesink o Van den Broeck.
Hablando del belga, tened en consideración a este ciclista para el Tour que se avecina. Un todoterreno que se defiende bien tanto en la montaña como en la crono. El hueco que deja Menchov en el tercer cajón del podio bien podría estar destinado a su suerte.

Y como siempre he sido proclive a mojarme en las porras, ahí va la del Tour 2011...
1- ALBERTO CONTADOR
2- ANDY SCHLECK
3- JURGEN VAN DEN BROECK
Publicado por Andrew
lunes, 14 de febrero de 2011

CONTADOR, INOCENTE

En las próximas horas y a falta de lectura del informe definitivo, desarrollaré este post sobre la INOCENCIA de Alberto CONTADOR, las claves del caso y las posibles apelaciones.

Cualquier duda, cuestión, sugerencia… podéis poneros en contacto conmigo en andrew.dxt@gmail.com
Publicado por Andrew
domingo, 23 de enero de 2011

SABER CICLISMO

Ayer, dándole un vistazo a la prensa, encontré una interesante noticia sobre el futuro del Geox tras no haber recibido una invitación del Tour de Francia. Pero, el interés no radicaba tanto en el fondo de la noticia sino en una mera apreciación del cronista sobre Giro, Tour y Vuelta.
El redactor de la noticia confunde las 3 Grandes Vueltas por etapas por monumentos del ciclismo cuando los entendidos en este deporte son conscientes que los Monumentos son 5 (San Remo, Flandes, Roubaix, Lieja y Lombardía) y equivalen a las Clásicas más importantes del panorama ciclista mundial.

Y el redactor, más allá del error conceptual cometido, no parece tomarse muy en serio la opinión de sus lectores, que como la del comentario número 9, inciden en que corrija semejante barbaridad. Un pequeño detalle que ilustra a la perfección el peligro que se corre cuando se deja el ciclismo en manos del fútbol.


Publicado por Andrew